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El conejito Runaway

Autora: Margaret Wise Brown

De 24 a 35 meses | Libros de cuentos

Un conejito pequeño decide que va a huir, pero no importa el esquema extravagante que cree, la conejito estará allí para encontrarlo. Un gran libro para leer para debatir sentimientos o para usar como libro de “asentamiento para el día”.

Antes, durante y después de la lectura

Conocimiento de cartas y palabras

Pida a su hijo que toque las palabras de la portada y luego las toque y lea el título. Presente los nombres del autor y del ilustrador.  

“El título de este libro es The Runaway Bunny. La autora que escribió las palabras es Margaret Wise Brown y la ilustradora que hizo las fotos es Clement Hurd”.  

Lenguaje oral

Use la portada del libro para ayudar a su hijo a predecir de qué trata la historia. Por ejemplo, podría decir: 

“¿Qué ves en la portada de este libro? ¿Qué está haciendo el conejito? El título de esta historia es The Runaway Bunny. ¿Crees que este conejito se escapará?”  

Lenguaje oral

Lea la primera página en la que el conejito decide que quiere huir. Pregúntele al niño qué piensa sobre eso.

“¿Por qué crees que el conejito quiere huir? ¿Cómo crees que se siente la madre?”

En las páginas en las que no hay palabras, haz una pausa para verlas, encontrar el conejo y hablar sobre lo que ves.

Conciencia fonológica

Aplaude las sílabas en imágenes a lo largo de la historia. Por ejemplo, en las páginas en las que no aparecen palabras, elija una imagen y diga la palabra lentamente, aplaudiendo cada sílaba. Podría decir:

“Veo algo escondido en el césped. ¿Puedes adivinar lo que veo? Escucha: pan... ny. ¿Qué veo? Un conejo”.

  aplausos

Es posible que al principio el niño no comprenda esta habilidad. Sigue demostrando ejemplos sencillos con una o dos sílabas. Con el tiempo, empezará a ponerse al día.

Pregúntele a su hija si tuvo una parte favorita de la historia. ¿Qué le gustó y por qué?

Pídale a su hija que elija su personaje favorito de la historia. Reúna o cree elementos de utilería que se puedan usar para representar partes de la historia para reforzar el nuevo vocabulario. Por ejemplo:

  • Se finge que es un pescador que acaba de atrapar una trucha creando un poste de pesca con un lápiz y una cuerda.
  • Finge ser una jardinera que cuida de su jardín de cocodrilos saliendo y tirando de malezas.
  • Pretende ser un artista de circo que camina con una cuerda apretada colocando un cinturón, cuerda o cuerda por la que el niño puede caminar.

Empezar a escribir

Crea tu propio libro de conejos escapados. Pregúntele a su hijo: “¿Si fuera un conejito, a dónde iría?”  Proporcione lápices de colores o marcadores y anime a su hijo a dibujar un dibujo de su conejito. Pídale al niño que le cuente sobre la imagen.