¡íٱ!
Preparación: Ninguno | Tiempo de actividad: 5 minutos
Use un espejo apto para bebés o incluso el espejo del baño para que el bebé disfrute viendo, oyendo y sintiendo los cuos que salen de su linda boca.
- Un espejo ligero y apto para bebés
- Un tapete de actividades o un colchón y una mesa cambiantes
- Su voz
Si no tiene un espejo apto para bebés a mano, puede usar el espejo del baño.
Paso 1: Coloque el tapete sobre el suelo y coloque al niño boca arriba sobre el tapete. Para facilitarle la espalda, puede colocar al bebé sobre su colchón y mesa cambiantes, asegurándose de sujetarlo si se da vueltas.
Paso 2: Con el espejo apto para bebés al alcance de la mano, haga contacto visual con el bebé e inicie una “conversación” de sonidos vocales con él. (Antes de los 4 meses, los bebés no tienen mucho control sobre sus vocalizaciones. Sin embargo, puede responderle al bebé cuando comienza a abuchear o producir frambuesas imitando e introduciendo el espejo).
Paso 3: Una vez que el bebé se acose, repita el sonido que hace. Una vez que continúe haciendo el juego, coloque el espejo delante de su cara (a 8 a 12 pulgadas de distancia) y repita el sonido que hace el bebé. Observe si su bebé nota su reflexión y sigue viviendo . Si lo hace, ¡siga viviendo con él!
Si no tiene un espejo apto para bebés:
Paso 1: Sostenga al bebé en los brazos y acérquese al espejo del baño.
Paso 2: Su bebé puede mirar automáticamente su reflexión primero. Haga contacto visual con su reflejo de espejo y anímelo a hacer sus sonidos favoritos hablando, acurrucándose, usando expresiones faciales o una combinación de todas ellas.
Paso 3: Una vez que el bebé comience a hacer el cuenco, haga que se concentre en su reflexión moviéndolo más cerca del espejo (a 8 a 12 pulgadas de distancia) y señalando o tocando su reflexión.
Paso 4: Su bebé puede continuar acuñando y sonriendo a su reflexión; mantenga la conversación acuñando también y anímele a tocar el espejo.