Cara feliz, cara triste
Preparación: 5 minutos / Tiempo de actividad: 7–10 minutos
Dibujar es una parte esencial del desarrollo de su hijo. Esas iniciales acabarán por conducir a la escritura, pero en nuestro apresuramiento de ver formularios de letras reconocibles a veces olvidamos lo poderosa que puede ser una herramienta como el dibujo. Su actitud positiva hacia sus intentos de dibujar mejorará la confianza de su hija. Le permitirá hacer descubrimientos, decirle lo que piensa y siente, y cómo interpreta su mundo a su alrededor. Los autorretratos siempre son divertidos. Esta actividad puede darle a su hija la oportunidad de expresarse mientras le da una idea de lo que la hace feliz o triste.
- Crayones o lápices de colores
- Papel blanco sin forro
- Espejo
Paso 1: Proporcione un espejo y pídale al niño que le muestre una cara feliz. Preste atención a lo que ve en su sonrisa y sus ojos. Pregúntele en qué está pensando para que se sienta así. Por ejemplo:
“Tienes una cara tan bonita, Janie. Mire aquí en este espejo. ¿Puedes mostrarme una cara feliz? ¡Puedo ver tus dientes cuando sonríes así! ¿Qué te hace feliz?”
Paso 2: Dele un momento para que le cuente algo que la haga feliz y ofrézcale papel y lápices de colores para dibujar un dibujo de su cara feliz y quizás algo que la haga feliz. Por ejemplo:
“Puedo ver lo feliz que está cuando habla de eso. ¿Crees que podrías hacer un dibujo de tu cara feliz? Estos son algunos crayones y papel. Puedes mirar en el espejo para ayudarte a ver tu cara feliz”.
Paso 3: A medida que dibuja, comente lo que ve que hace. Recuerde dar comentarios alentadores. Esta experiencia consiste en desarrollar la confianza y las habilidades de comunicación, no en la precisión del dibujo.
Paso 4: Vuelva a llamar su atención en el espejo. Esta vez, pídele que te haga una cara triste y que te cuente algo que la haga triste. Hable sobre lo que ve y lo que describe. Anímela a dibujar una cara triste.
Paso 5: Si ella muestra interés, puede sugerirle que escriba su nombre, intente etiquetar los artículos en su imagen o que le dicte sus pensamientos mientras escribe las palabras para ella. Léala de nuevo o pídele que te la lea. Muestre sus imágenes para que todos las vean y anímela a compartirlas con los miembros de su familia.
Limite la actividad a una sensación, empezando por “felices”. Dele un trozo de papel y ayúdela a comenzar sugiriéndole que dibuje un círculo grande para su cabeza. Haga sugerencias para otras partes de su rostro.
Utiliza su dibujo de “cara feliz” como portada de un libro feliz. Anímela a dibujar imágenes de personas, lugares o cosas que la hagan sentir feliz. Reúna estos datos para crear un libro o un diario.
Anímela a expresar otros sentimientos, como tristeza, miedo, enojo, entusiasmo o preocupación. Reúna sus dibujos para crear un libro de “sentimientos”.