Charlas faciales
Preparación: 2–3 minutos | Tiempo de actividad: 10–15 minutos
Poder detectar las emociones de los demás a través de sus expresiones faciales es una faceta de la comunicación no verbal. En esta etapa, el niño ve muchas expresiones faciales diferentes que ayudan a transmitir emociones, pensamientos y opiniones. Esta actividad no solo será una excelente manera de encontrar e identificar expresiones faciales, sino que también conduce a conversaciones sobre cuáles podrían ser las causas de ciertas emociones.
- Revistas
- Cuaderno
- Tijeras
- Barra de pegamento
- Lápiz, bolígrafo, crayón o marcador
Paso 1: Anime a su hijo a pasar las páginas de una revista y encontrar imágenes de personas que muestren una variedad de expresiones faciales.
Paso 2: Corte las imágenes y clasifíquelas en categorías que representen cada expresión facial. Por ejemplo, podría pedirle a su hijo que ordene todas las caras felices juntas y luego todas las caras tristes juntas. Repita este proceso con otras expresiones faciales, como sorprendido, aburrido, enojado, cansado, etc. Ayude al niño a interpretar las expresiones faciales según sea necesario. A veces ayuda imitar la expresión facial por él.
Paso 3: Haga que su hijo pegue las imágenes de cada pila en su propia página especial. Etiquete la página con la emoción. Por ejemplo, escriba “Feliz” en las páginas que muestran a las personas con expresiones faciales felices y pegue todas las “caras felices” en esa página.
Paso 4: Cuando haya terminado de clasificar, pegar y etiquetar, mire su libro y pídale a su hijo que piense en los motivos por los que la persona de la imagen podría sentirse así. Cree una historia sobre la experiencia de esa persona. Por ejemplo, puede tocar una imagen de “cara feliz” y decir:
“Creo que esta mujer sonríe y está feliz porque su mejor amiga acaba de invitarla a una fiesta de cumpleaños y está entusiasmada. ¿Por qué cree que está feliz?”
Paso 5: Repase las páginas y tómese turnos para contar historias sobre las imágenes. No tienes que hacer todas las imágenes de una sola vez. Esta es una actividad que puede seguir haciendo con el tiempo. También puede añadir a la libreta a medida que pasa el tiempo.
Paso 1: Para que sea más fácil, comience con una sola expresión facial. Por ejemplo, podría empezar pidiéndole a su hijo que encuentre una imagen de alguien con una cara feliz.
Paso 2: Corte la imagen y péguela en una página etiquetada como “Caras felices”.
Paso 3: Imita la expresión facial juntos y pide a tu hijo que te cuente cosas que lo hagan feliz. Puede comenzar la conversación diciendo:
“¿Sabes qué me hace feliz? ¡Tu sonrisa me hace feliz! ¿Qué te hace feliz?”
Paso 4: Pida a su hijo que mire la imagen y piense en los motivos por los que la persona de la imagen podría sentirse así. Por ejemplo, puede tocar una imagen de “cara feliz” y decir:
“Creo que esta mujer sonríe y está feliz porque su mejor amiga acaba de invitarla a una fiesta de cumpleaños. ¿Por qué cree que está feliz?”
Paso 5: Repita este proceso buscando otras imágenes de diferentes emociones, como caras tristes o enojadas. Ayude al niño a decodificar las expresiones faciales según sea necesario.
Paso 1: Anime a su hijo a pasar las páginas de una revista y encontrar imágenes de personas que muestren una variedad de expresiones faciales.
Paso 2: Corte las imágenes y clasifíquelas en categorías que representen cada expresión facial. Haga que el niño pegue las imágenes de cada pila en su propia página especial.
Paso 3: Repita este procedimiento en páginas separadas para las diferentes categorías.
Paso 4: Para añadir algún desafío: invite a su hijo a que le diga una etiqueta para cada página. Por ejemplo, podría decir:
“¿Cómo deberíamos llamar a esta página? ¿Qué pasa con todas estas imágenes?”
Paso 5: Cree una lista mientras hablan juntos sobre las razones por las que alguien podría sentir esa emoción. Pase por las páginas y tómese turnos para contar historias sobre las imágenes. Pídale al niño que le diga qué podría cambiar la emoción de la persona en una imagen en particular. Por ejemplo, puede mirar una imagen de una persona enojada y pedirle a su hijo que piense en lo que podría hacer que esa persona deje de enojarse.
Paso 6: Repita esta actividad con cada una de las emociones. No tienes que hacer todas las imágenes de una sola vez. Esta es una actividad que puede seguir haciendo con el tiempo. También puede añadir a la libreta a medida que pasa el tiempo.