Conocerme
Soy un pediatra general certificado con pasión por ofrecer servicios sanitarios de alta calidad, culturalmente competentes y centrados en el paciente a poblaciones desatendidas. Tengo una amplia experiencia profesional en salud pública en el Cuerpo de Paz de los Estados Unidos, USAID, Family Health International y otras organizaciones internacionales que trabajan para reducir la mortalidad infantil.
Por qué trato a los niños
Creo que la salud y la educación son derechos humanos, no privilegios. Cada ser humano tiene derecho a estar sano y a estar a la altura de su potencial. Es nuestra responsabilidad como sociedad asegurarnos de ello. Me criaron en un hogar donde el servicio comunitario y el servicio a los demás no era una actividad “extracurricular” que se debía realizar en su tiempo libre, sino más bien una parte integral de su vida. Mis padres son muy religiosos y me criaron en la iglesia. Realmente creo que Dios me creó para servir a los demás y me dio las características personales que necesitaba para ser un médico compasivo. Decidí tratar a los niños en lugar de a los adultos porque creo en la medicina preventiva, no en la medicina reactiva. Preferiría ayudar a las familias a mantener a sus hijos sanos en lugar de ayudarlos después de que los niños contraigan diabetes, depresión u otras enfermedades. La pediatría es una de las pocas especialidades que permite la medicina preventiva a través de inmunizaciones, orientación anticipada y enseñanza de hábitos saludables.
Lo que me apasiona
Me apasiona:
- Ayudar a los niños a acceder a la salud y la educación
- Proporcionar atención culturalmente competente
- Practicar la medicina basada en la evidencia
- Seguir las normas asistenciales, y
- Proporcionar atención de la más alta calidad a mis pacientes
Cómo intento marcar la diferencia
Trato a cada niño como una persona, pero también entiendo que los niños no existen al vacío. Son parte de una familia que vive en una comunidad dentro de una nación. Todos estos otros niveles influyen en la salud del niño y todos ellos deben tenerse en cuenta al tratar con el niño. Intento ser respetuoso con las creencias culturales y religiosas de la familia y proporcionar atención culturalmente competente a cada niño.