Conocerme
Siempre supe que quería cuidar a los niños. Creo firmemente que el consultorio del pediatra debe ser el hogar médico para las familias y que cada paciente merece tiempo para recibir atención personalizada y compasiva. Crecí en Michigan y ahora soy un feliz trasplante de Florida. Mi marido enseña química en Rollins College.
Por qué trato a los niños
Me encanta la aventura que puedo llevar con las familias a medida que sus bebés pequeños crecen y atraviesan todos los hitos de la infancia. La honestidad y la inocencia de los niños nunca dejan de sorprenderme y sonreírme, incluso cuando no se sienten bien. Considero que es un privilegio ser una fuente estable de apoyo tanto para los pacientes como para las familias. Los vínculos que formamos me recuerdan por qué quería practicar la medicina en primer lugar.
Lo que me apasiona
Me apasiona proporcionar medicina integral, basada en evidencia y de alta calidad a mis pacientes. Reconozco que las circunstancias, los antecedentes y los problemas médicos de cada paciente y familia son diferentes, y quiero proporcionar la atención individualizada que se necesita para ellos. Quiero empoderar a mis pacientes y a mis familias para que conozcan lo máximo posible su salud, y animo a que toda la familia elija un estilo de vida saludable.
Cómo intento marcar la diferencia
Intento aprovechar mis experiencias pasadas y sigo esforzándome por ser un aprendiz de medicina de por vida. Ser un padre nuevo me abrió los ojos a lo increíble que es esta responsabilidad. Me ha dado una perspectiva aún mejor sobre lo importante que es la educación, la comunicación y la tranquilidad para mis familias. Una de las cosas más importantes que puedo hacer como médico es crear confianza con las familias. Se necesita tiempo y un verdadero esfuerzo para apreciar realmente sus experiencias.