Conocerme
Nací y crecí en Michigan. De pequeño, siempre disfruté de la ciencia y las matemáticas. La idea de trabajar en un campo de la salud me ocurrió más tarde, mientras corría cross country y hacía un seguimiento en la universidad. En muchos sentidos, la dedicación y disciplina que aprendí como corredor sentó las bases de mi carrera en medicina.
Por qué trato a los niños
Mis pacientes son divertidos, sinceros y tan confiados que me inspiran a ser su mejor defensor. Una de las muchas cosas que me gustan de mi trabajo es la oportunidad de tener excelentes conversaciones todos los días. Disfruto de todos ellos, desde un concurso de acogida con un niño de dos meses hasta una conversación sobre una situación estresante en la escuela secundaria con un adolescente.
Lo que me apasiona
Los niños merecen acceso a la atención médica, y trabajo para brindar atención igualitaria e inclusiva. Siento la responsabilidad de hacer todo lo posible para asegurarme de que todos los niños que veo reciban la atención que necesitan.
Cómo intento marcar la diferencia
Al seguir la regla simple sobre el tratamiento de la persona, no solo de la enfermedad. También busco pequeñas oportunidades que puedan cambiar los corazones y las mentes de los demás cuando se trata de interactuar con pacientes y familias que están lidiando con enfermedades.