Conocerme
Me interesó diagnosticar niños en la facultad de medicina. Es un desafío cuando no pueden decirte qué está mal. Me incorporé a 91 después de muchos años de pediatría hospitalaria en Estados Unidos y en el extranjero. Aprecio que seamos un centro académico, donde la medicina basada en la evidencia es la norma y las familias son miembros respetados del equipo de atención.
Por qué trato a los niños
Disfruto del reto de tratar a niños frente a adultos. Lo mejor de todo es la sensación que tiene cuando un niño hospitalizado está lo suficientemente sano como para salir de la unidad y irse a casa. Uno de mis trabajos es ayudar a los recién nacidos cuyas madres consumieron drogas durante el embarazo. Es muy gratificante ver cómo se recuperan de forma segura durante el difícil periodo de retirada.
Lo que me apasiona
Mis intereses especiales incluyen el asma infantil y el síndrome de abstinencia neonatal. Los bebés que nacen con esta afección requieren cuidados especiales. Estamos aprendiendo más todo el tiempo sobre la mejor manera de ayudarles.
Cómo intento marcar la diferencia
Una de mis prioridades es la interacción abierta y útil con las familias. Intento comunicarme con claridad, abordar todas sus inquietudes y usar el lenguaje de los laicos para explicar las cosas de una manera que tenga sentido. Me mantengo alejado de muchos términos médicos que pueden ser confusos o intimidatorios.